LAS SUBBÉTICAS SON UNAS SERREZUELAS repletas de atractivos: rubias crestas calizas, pueblos blancos, olivares, castillos árabes, fuentes, templos barrocos… Hasta los puentes de hierro del antiguo Tren del Aceite son bonitos. Para comprobarlo, damos una vuelta a estas montañas en sentido contrario a las agujas del reloj, empezando por Almedinilla, donde hay un poblado íbero y, sobre todo, una magnífica villa romana. En esta casa se ha hallado un bronce que se cree representa a Hypnos o Somnus, el dios grecorromano del sueño.
A diez kilómetros a poniente de Almedinilla está Priego de Córdoba. Y en él, el barrio de la Villa, con sus calles blancas cubiertas de macetas floridas y su balcón del Adarve, donde la población se asoma a un cortado impresionante. Lo más asombroso, sin embargo, es la…