unque muchos puedan pensar que la cerveza sin alcohol es algo reciente, su éxito no ha sido instantáneo, sino una historia que comenzó hace cinco décadas. En este tiempo ha ido incorporando distintos segmentos de consumidores en España de forma paulatina, a medida que el producto mejoraba en calidad, gama o presentaciones y era publicitado de forma convincente por las cerveceras que competían por liderar la categoría.
También ha ayudado que algunas tendencias, como la mayor preocupación por la salud o la seguridad vial, actuaran como aceleradores. De hecho, el sector se pregunta por el futuro de la cerveza sin alcohol, sabiendo que se vislumbran más oportunidades que amenazas.
En otras latitudes, las grandes empresas cerveceras estadounidenses, como Molson Coors y Anheuser-Busch InBev, llevan tiempo ampliando sus gamas de productos…