No es que la música haya formado parte de mi vida desde siempre, es que forma parte de mi educación sentimental, de mis primeras experiencias, y no hay recuerdo que no vaya ligado a una canción o a una banda.
Me acuerdo de la primera vez que escuché a los Beatles. Fue en el colegio, en 5o de Primaria. Claudia, la profesora de inglés, nos repartió unas fotocopias con las letras de distintas canciones de la banda. Había espacios blancos que debíamos rellenar. Sacó el radiocasete y la música empezó a sonar. En ese momento, me enamoré del inglés (idioma que terminaría estudiando como carrera), de la música británica, del entusiasmo que provoca escuchar a esa banda. No conocía nada de ellos, pero ya quería saberlo todo.
Pasé la adolescencia…