(segunda parte)
Como decíamos en el fascículo anterior, cuando nosotros trabajamos con los mandalas, es decir, si los dibujamos, si los pintamos, si caminamos sobre ellos u otro, esto puede asemejar un viaje hacia nuestra esencia, iluminando zonas del camino que hasta entonces habían permanecido oscuras y hasta ese momento ocultas, permitiendo que brote la sabiduría de nuestro inconsciente.
■ Es así como lo encontramos en los átomos y células de nuestro cuerpo, las telas de arañas, en las danzas tribales o en los valses vieneses.
■ El mandala es experiencia;
■ El mandala es estructura universal, no pertenecen a nadie pero es de todos;
■ El mandala es movimiento;
■ El mandala es convergencia y divergencia;
■ El mandala es conocimiento;
■ El mandala es meditación, gira alrededor del…
