Jung, empezó a dibujar en una etapa de crisis de su vida, debida a la ruptura con su amigo Sigmund Freud. Inconscientemente pintó una y otra vez formas circulares que eran un reflejo de su estado anímico. Entonces, aún no sabía que sus pinturas eran mandalas. Con el tiempo, se dio cuenta de que la pintura le permitía el acceso a su alma, calmaba su inquietud interior y curaba sus heridas.
Es importante mencionar que la pintura con mandalas como acto autoterapéutico, tiene su límite allí dónde se tratan enfermedades crónicas, como la depresión, la psicosis o similares.
COMO CURA EL MANDALA SEGUÚ JUNG
■ El mandala reúne las fuerzas espirales y las acumula en el Yo inconsciente.
■ El mandala equilibra las contradicciones o actúa como mediador entre ellas.…
