El material histórico de muchos fabricantes de coches se suele destruir, vender o, simplemente, se deja pudrir lentamente en algún lugar olvidado. Hablamos de todos esos coches de carreras, prototipos, modelos de producción fallidos, rarezas y callejones sin salida que representan el trabajo de una compañía que, muchas veces, se esconden detrás de sus exitosos coches de producción más conocidos. Si tenemos suerte, la marca en cuestión podrá crear un museo de acceso público para exhibir algunas de esas joyas ocultas. Pero es bastante habitual que aún así sigan escondiendo a la mayoría de los mortales sus vehículos más extraños, diferentes –y a veces, por qué no decirlo, vergonzosos– en almacenes ocultos, donde viven en perpetua quietud, y donde rara vez se exhiben. Algunos quizás nunca lo hagan.
Un tesoro…
