MARÍA BARAS, directora artística del Salón Cheska, nos asegura que “la COVID-19 va a marcar la tendencia”. Explica que sus clientas, pensando en que pudiera haber un segundo confinamiento, quieren colores duraderos, y están haciendo mucha raíz fundida: “Es decir, colores que queden superbonitos, que nos den energía, alegría, pero que no tengan mucho efecto raíz”. Para eso se deja la raíz más oscura y, con técnicas de babylights más balayage, se consiguen rubios surferos que en invierno seguirán de moda, “tanto en tonos dorados, mantequilla o cobre, como en tonos más nórdicos”. Son técnicas de coloración que hacen que te dure el color bonito sin necesidad de estar todos los meses en el salón. Otra tendencia, favorecedora para morenas y castañas, es el brunette con hair contouring: “Consiste…
