Aunque las mujeres dominamos las relaciones sociales, somos incapaces de aprovecharlas en beneficio propio: “No pedimos lo que queremos, porque damos por sentado que las cosas no van a mejorar, así que ¿para qué molestarnos? O porque nos preocupa lo que piensen otros”, señala la experta en negociación Meg Myers Morgan. Al contrario que los hombres, no queremos ‘sacar provecho’ de nuestra red de contactos, tal y como confirma una nueva investigación. Ni nos gusta agobiar a familiares ni amigos, así que tiramos para delante como podemos, y nos resignamos al ‘esto es lo que hay’, renunciando así a que nuestra vida mejore. Eso debería acabarse. Para lograr tus objetivos en la vida, sean cuales sean, y ser más feliz, sigue estos cinco pasos. ¡Y pensar que lo único que…
