• El sabor ante todo:
“Si hay varias texturas y mezclas de sabores en tu platillo tu comida te hará feliz, aunque la porción sea más pequeña”, explica la nutrióloga Leslie Bonci. Por ejemplo, si tienes una ensalada que combine lechugas con fresas, miel, nueces, pollo y feta, le darás la misma o más felicidad a tu paladar que con una gran porción de chocolate.
• Nada está prohibido:
Eliminar grasas, carbohidratos, gluten y demás ingredientes ‘malos’ del menú no es recomendable en una dieta balanceada. “Necesitas una mezcla de proteínas, grasas y fibras en cada comida”, asegura la experta. Lo importante es distribuirlas de manera correcta. Piensa en ello como una pirámide, en la base deben ir los elementos multicolor, es decir, todas las frutas y verduras; al centro…
