Era 1978 y en la televisión mexicana Siempre en Domingo era el altar del espectáculo, donde asistían los mejores artistas del mundo. El Chavo del 8 y El Chapulín Colorado mantenían a las familias pegadas al televisor, y las telenovelas como Viviana y Cartas sin destino hacían suspirar a todo México. Los niños, también tenían programas especialmente dedicados a ellos como El show de Cepillín, quien se había convertido ya en uno de los payasitos más famosos del mundo.
Ricardo González, el papá, también llegaba caracterizado de Cepillín con sus hijos, Ricardito y Aydé, y les hacía shows completos junto a su muñeco Pillín, justo esta foto fue tomada en Fuente de Los Carretones, en Lomas de Las Palmas en el otrora llamado Distrito Federal, cuando Ricardo tenía que pertenecer…