Ashish Nar, un profesor de Diseño del automóvil se ha metido en el papel de coach de actores con bastante soltura. “No, no. Es BOB, BOB. Holaaaaa”, dice mientras da palmas, mueve la cabeza hacia los lados y sube la barbilla y una de sus cejas. Me lanza una mirada de acero, como si fuera un afamado director de Bollywood. Hace una hora estábamos trabajando la postura de la cabeza: “Jack, estás enamorado de este coche; mira a un lado, a otro, a otro, media sonrisa y abre esos ojos”. Me hace una demostración para terminar.
Intento ver cómo la vida me ha traído hasta este momento en particular, en un polvoriento aparcamiento en Pune (India), rodeado de cámaras y de caras largas… Y no, no puedo. Comencemos por el…
