Tenemos al alcance de la mano todo lo necesario para comer bien, pero el problema es que no siempre nos alimentamos correctamente, lo cual muchas veces lleva a que existan problemas de deficiencias nutricionales. Para revertir esto, el consumo diario debe contar con alimentos procedentes de todos los grupos: farináceos, verduras de hoja, hortalizas, aceites, frutas, lácteos y alimentos protéicos, como carnes, pescados, huevos o sus equivalentes en el caso de seguir una dieta vegetariana.
El secreto de este esquema está en la variedad y en consumir las raciones recomendadas de cada grupo.
QUIEN SON LOS QUE MÁS LOS NECESITAN
En período de embarazo, lactancia o crecimiento, las necesidades de energía y nutrientes de la mujer aumentan considerablemente. Esto se debe a que el cuerpo tiene que hacer un trabajo…