Cuando nuestros hijos conviven con animales, ya sean perros, que frecuentan más la calle, o gatos, que salen menos al exterior, hemos de extremar la higiene”, explican en el Hospital Veterinario Los Madrazo (Madrid). Pero, ojo, eso no significa que debamos emplear productos más agresivos (no por ser más fuertes, limpian más).
Respetuosos y eficaces
Así han de ser los limpiadores que usemos. Hemos de evitar, por ejemplo, el amoniaco y la lejía, que además de ser irritantes, desprenden un olor muy fuerte que puede molestar tanto a los pequeños como a las mascotas. Por otro lado, descartando estos productos, como sabes, previenes accidentes domésticos. ¿Una recomendación? Los productos de MENFORSAN, que te ayudan de manera eficaz a mantener en óptimas condiciones sanitarias tu hogar, a la par que te…
