LA CLAVE. Tener un frigorífico bien surtido y organizado ahorra tiempo y te saca de cualquier aprieto que se presente: invitados sorpresa, falta de tiempo, una comida que se quema, se queda corta o no sale bien... y hay que improvisar.
★ Congelados. Conviene tener un poco de pescado (lomos de merluza o bacalao, langostinos), algo de carne (pechugas, filetes...), verduras variadas (espinacas, guisantes, mezclas para ensaladilla...). Algunos no hace falta descongelar y otros, con unos minutos en el micro al mínimo y por tandas, están listos. Luego, se preparan vuelta y vuelta, cocidos, salteados.
★ Masas. Por vacía que esté la nevera, los huevos nunca faltan. Fritos, revueltos, cocidos... con pan y poco más sirven de cena. Las masas refrigeradas son otro comodín, incluso para invitar. De empanada, pizza,…
