Desde Louis Vuitton hasta Armani, desde Tokio hasta Nueva York y desde la hostelería hasta el mundo de la gastronomía, cuando se trata de experiencias de alta costura, nadie lo hace mejor que una casa de moda.
Hace apenas unos meses el diseñador Simon Porte Jacquemus, inauguraba su pop-up, Le Café Fleurs, en Seúl, una tienda fugaz con la forma de su icónico bolso ‘Bambinou’, en tamaño XXL, en donde un café, una floristería de bouquets de lisianthus blancos y algunos diseños de su última colección ‘Le Chouchou’, compartieron escenario por 10 días y extendieron una fina invitación a adentrarse en su universo minimalista. Sin embargo, aun cuando el modisto francés se ha convertido en un maestro de la innovación en materia de hospitalidad, dista de ser el único en…