La iglesia es de estilo románico y, más concretamente, cisterciense, aunque su portada es barroca.
Apenas quedan vestigios de la anterior iglesia, tras ser ampliada y mejorada por don Alfonso II de Aragón.
Se puede ver la influencia cisterciense en la simpleza y sobriedad de su interior, sin ornamentación alguna. El claro influjo de Bernardo de Claraval, ha dejado a esta iglesia desposeída de cualquier imagen sobre simios, serpientes, tigres, dragones, soldados y monstruos de semi hombres. Por ello, esta iglesia posee una ornamentación floral y geométrica, tanto en sus capiteles como en el claustro.
No todas las edificaciones siguieron los preceptos de la Orden. Por ello, en el gran dormitorio aparecen en las ménsulas muchos de los animales y seres híbridos que escandalizaban a Bernardo de Claraval.…