UN NUEVO ESCENARIO
Hemos vivido una época, especialmente desde la aparición del euro, de estabilidad en los precios, y de pronto irrumpe la temida palabra que nos indica que nuestra capacidad para comprar los productos diarios, o de hacer compras más esporádicas, se ve limitada porque hay una subida general de precios y en algunos casos, como la energía, subidas impensables.
En este escenario los actores más visibles (políticos y medios de comunicación) nos inundan con propuestas que se suman a otras anteriores, sin que veamos claridad en los planteamientos (y consiguientemente menos en las soluciones). Surgen propuestas como disminuir el gasto público, incrementar el impuesto sobre la renta, bajar los impuestos sobre el consumo, incrementar la competencia, mejorar las cadenas de producción y distribución, establecer controles de precios, impuestos…