Escribo estas líneas deseando que esté disfrutando de unos días de descanso, en la playa, en la montaña, en el pueblo, paseando por las calles vacías, en la piscina… Hemos vivido un año de pandemia muy duro, emocionalmente muy desgastante, más aún si ha perdido a algún familiar o amigo. La vida social se ha reducido al mínimo imprescindible. Los españoles podremos ser muchas cosas, pero ante todo somos un pueblo de roce, de bar, de risas y plática. Vamos, que el juntarnos nos va más que el pan al aceite.
Si se cumplen los pronósticos, llegaremos a agosto con un alto porcentaje de vacunados, quizás ese ansiado 70% que promete el Gobierno. No será obligatorio el uso de mascarilla en el exterior, aunque se recomienda hacerlo. Caminamos hacia una…