«En las ciudades se concentran los problemas; las tensiones y transformaciones son más evidentes y aceleradas. Pero son también el lugar privilegiado para entender hacia dónde va el mundo, pues la riqueza cultural no proviene de pureza, homogeneidad y semejanza, sino de mezcla y biodiversidad». Elena Granata lo cuenta en Biodivercity. Città aperte, creative e sostenibili che cambiano il mondo (2019), un viaje alrededor del mundo desde Milán a Nueva York, pasando por Copenhague, Bogotá, Río de Janeiro, Medellín, Tokio, Boston, Rotterdam, Zaragoza y otras.
«Estas ciudades –añade–narran proyectos que van a la raíz de los problemas. Trabajan en las interdependencias entre pobreza y crisis ambiental, economía y cambio climático, movilidad y democracia, educación y espacios públicos, conectando la cuestión ambiental y la social. Así lo demuestra la planta de…
