MARTA:
«También en Madrid los jóvenes han tenido la idea magnífica de acompañar a las personas más mayores de nuestras comunidades, que están solas, con mucho recorrido de vida y gran experiencia que compartir. Han empezado. Hablan con ellas por lo menos una vez al mes y es muy enriquecedor: los mayores están felices de relacionarse con los jóvenes, que a su vez aprenden muchísimo. Ven el amor recíproco que viene y va».
M. CHIARA Y NAROA:
«En nuestro grupo de Bilbao, Burgos y Valladolid (11-16 años) nos hemos propuesto pensar en las personas más solas, enfermas o ancianas. Lo que escribimos a continuación es experiencia nuestra y de Ainara, Amaia, Ane, Ian, Iker, Inés, June, Leixuri, Lucía, María, Naia, Nora, Silvia e Íñigo».
«La abuela de una amiga está…