Si piensa que alguien le desea un daño o teme que pueda pasarle, este conjuro actuará como un eficaz mecanismo de defensa.
• Materiales: una foto suya, una vara de madera de avellano, sal fina, pimienta blanca y negra, 7 hojas de ruda, 7 semillas de limón, una caja pequeña blanca y un cordón verde.
• Proceda así: en una cajita de color blanco, eche un puñado de sal, diciendo: “Protegido estoy, guardado quedo”. Coloque encima la foto, haga un círculo alrededor de la foto, primero con sal, luego, con la pimienta, después con la ruda y, finalmente, con el limón. Mientras lo hace, diga: “Nadie puede hacerte daño”. Tape la caja y envuélvala con la cinta verde y hágale siete nudos. Lleve la caja escondida a una iglesia (según…
