Se llama “afrodisíacas” a las sustancias que tienen la propiedad de estimular el apetito sexual. La palabra deriva de Afrodita, diosa griega del Amor. Sin embargo, el origen de los afrodisíacos se remonta mucho antes que la antigua Grecia y no hay cultura antigua o moderna que no cuente con diversas plantas estimulantes.
Entre las más poderosas están: clavo de olor (debe masticarlas para suavizar el aliento antes de hablar con la persona amada); almendras, nueces y avellanas, coco, ciruela, durazno, pera, palta y banana (energizantes), jalea real (estimulante general), apio y espárragos, manzana, cebolla, frutillas, ginseng (en té o en polvo), higos y membrillo chocolate, pipas de calabaza (dan vigor).
En cuanto a las hierbas aromáticas, en general todas son buenas estimulantes, se recomiendan: ajedrea (da coraje a los…