Cuando creces como jugador acompañado de títulos tan legendarios como la saga Wonder Boy, Alex Kidd, California Games, Rastan Saga, Willow, Bubble Bobble, Double Dragon, OutRun, Sly Spy, Contra o The New Zealand Story, resulta un poco más fácil sentar las bases para crear un buen videojuego. Y si a todo esto añadimos referencias más recientes, pero igualmente icónicas, como pueden ser el venerado Maldita Castilla o el incombustible Cuphead, el resultado final no puede sino mejorar. Durante nuestro inolvidable viaje por las fases de Dinopunk, han acudido a nuestra mente un sinfín de clásicos, más allá de los ya mencionados, y eso siempre es señal de que las cosas se han hecho bien: con pasión y con el mayor de los respetos hacia todas esas grandes referencias del videojuego…
