Ya en el siglo XV existía un tipo de perros cazadores de patas cortas en la isla escocesa de Skye. Esos perros eran empleados para cazar zorros, tejones y nutrias. También tenían la particularidad de ahuyentar a las nutrias de los montículos de piedra que se usaban como señales de referencia o como monumentos conmemorativos. Esos montículos se conocen en inglés como “cairn” y de ahí sale el nombre de esta raza.
■ La palabra gaélica «cairn» se refiere a las cuevas rocosas o cordilleras en las que los zorros y tejones viven por todo el campo. El perro arremetía hacia abajo en estos «montículos» y ladraba para avisar que había encontrado al animal hasta que el cazador llegaba. Alcanzó su popularidad hacia los años 1920, en el siglo pasado…
