Se ha propuesto una conexión entre el color del pelaje y el temperamento. Este vínculo podría deberse a la melanina, el pigmento de color, que es bioquímicamente similar a las sustancias químicas que actúan como transmisores en el cerebro. Un estudio realizado por la Universidad de Cambridge en el que participaron más de 1000 hogares con cocker spaniel en toda Gran Bretaña, concluyó que los cocker de color sólido son más propensos a ser agresivos en 12 de 13 situaciones. El cocker rojo / dorado, mostró ser el más agresivo de todos en situaciones relacionadas con extraños, miembros de la familia o cuando eran disciplinados, a veces sin ninguna razón aparente. Otro estudio realizado por investigadores españoles en la Universidad Autónoma de Barcelona reveló una relación similar entre cocker dorados…
