Cada invierno, las montañas costeras del occidente canadiense se cubren de nieve, los lagos alpinos se congelan y la villa de Whistler, en la provincia de Columbia Británica, se prepara para recibir a los amantes del frío, los deportes extremos y la buena comida en el resort de esquí más grande de América del Norte: Whistler Blackcomb.
Este santuario níveo, donde la temporada invernal inicia desde finales de noviembre y termina hasta mediados de mayo, se sitúa dos horas al norte de Vancouver y cuenta con un terreno es- quiable de más de 3 300 hectáreas, así como una villa peatonal con decenas de alojamientos, restaurantes, bares, tiendas, galerías, spas, gimnasios y salones de yoga.
EN SUS MARCAS, LISTOS, ¡A DESLIZARSE!
En Whistler los días comienzan temprano, y la mejor…
