Los viajes comienzan, pero no siempre terminan. La memoria se encarga de guardar los detalles de imágenes, paisajes, olores, objetos, sonidos y frases que, en el momento más inesperado, le dan sentido a aquel instante. “Parece ser que, desde el principio de la ya casi extinta humanidad, solo el sinsentido acierta en el blanco”, dice Guillermo Fadanelli en su novela Al final del periférico (Random House, 2016). En estos títulos, seleccionados del género de libros de viaje, el lector encontrará pistas sobre el Himalaya, India, China y Estados Unidos, pero también la pasión y furia de quien se pregunta por qué esto es el final y no el principio, y que concluye, como el personaje de Fadanelli, dispuesto a lo que sea en esta zona donde hay “un límite y…