“En esos días no había dinero para libros”, esta frase bien pudo haberla dicho cualquiera de nosotros, viajeros amantes de la literatura, tras varios días en París. Pero no, la escribió Ernest Hemingway en su famosa obra A Moveable Feast, y no se refería a uno de los tantos locales que vendían impresos de segunda mano, sino a Shakespeare and Company, la histórica librería y centro cultural en la capital francesa. EL PASADO. El propietario fue George Whitman, contemporáneo y amigo de grandes escritores expatriados como James Joyce, Allen Ginsberg, William Burroughs, Anaïs Nin, Julio Cortázar, Henry Miller entre un largo y célebre etcétera. En este mismo local, estos maestros de la pluma realizaban sus tertulias literarias. Nada te habla mejor de una larga historia que libros amontonados por doquier.…