EL 8 DE ABRIL DE 2024, una noche falsa opacará el mediodía. Los países de América del Norte se preparan para ella con telescopios, visores y centros de observación. Sin embargo, en la antigüedad, los preparativos hubieran sido completamente distintos.
Los mexicas, que habitaban la cuenca de México hace 500 años, no recibían con tanto entusiasmo un eclipse solar. Para ellos, el sol regía una parte importante de sus vidas. Los solsticios, los equinoccios, el día y la noche marcaban momentos claves en su cultura y todos se relacionaban con la luz que cada mañana se asoma por el horizonte. Para que el astro permaneciera en la bóveda celeste, cada día se le avivaba mediante ofrendas y sacrificios. Sin embargo, todo corría peligro cuando un eclipse se avecinaba.
De acuerdo…
