La resplandeciente máscara funeraria de Tutankamón inmortaliza sus rasgos en oro, cristal y piedras semipreciosas. La obra maestra también encarna la riqueza de la dinastía XVIII egipcia (siglos XVI a XIII a.C.), cuando las rutas comerciales convergían en el valle del Nilo y las caravanas traían mercancías extravagantes desde lejos.
En la pared norte de la cámara funeraria de Tutankamón, tres escenas, que son una guía para el más allá, describen su viaje al otro mundo. De der. a izq., la primera representa el ritual de “apertura de la boca”. en el que el sucesor de Tutankamón, Ay, revive de manera simbólica al faraón momificado, aquí representado como Osiris. En la escena central, el joven faraón, ahora vestido como un rey vivo. es recibido en el reino de las deidades…
