Artistas crean prendas con basura para señalar la grave situación de la República Democrática del Congo, plagada de pobreza y que se ha convertido en el vertedero del mundo.
Comenzó como un movimiento artístico contracultural en 2001.
Tras años de estudiar en la Academia de Bellas de Artes en Kinsasa –y luego de seguir el consejo de algunos profesores de crear obras con materiales “adecuados”, como resina y yeso de París-, algunos alumnos de la República Democrática del Congo decidieron hacer algo distinto. Produjeron arte con lo que encontraron en su entorno inmediato: llantas, tubos de escape, hule espuma, botellas de plástico, antenas, plumas, latas de leche o pintura, discos compactos, sandalias de plástico y otros artículos inservibles.
Para los artistas, este trabajo le resultaba familiar al público congolés y…
