CUANDO LA EMBAJADA de Argentina le encomendó la tarea de retratar a los pueblos originarios de México, como un tributo a la riqueza cultural del país, Ariel Carlomagno se adentró en los recovecos más remotos de la sierra tarahumara de Chihuahua. Una década más tarde, incursionó en las comunidades mayas del sureste.
Esta diversidad integra Latidos de México, su más reciente muestra fotográfica en la Galería Abierta del Bosque de Chapultepec. Es el resultado de un primer proyecto cultural donde los embajadores de América Latina y el Caribe se reunieron. “Viajé por varios países latinoamericanos para retratar su diversidad etnográfica, cultural y geográfica”, comenta el fotógrafo argentino.
Sin embargo, la serie que comenzó al norte del país en 2010 no incluía una mirada democrática hacia los pueblos originarios, pues en…