2.3 millones de dosis de penicilina se elaboraron en preparación para el desembarco de Normandía.
Enfermo y ansioso, Albert Alexander, policía de mediana edad, yacía en una enfermería en Oxford, Inglaterra. Había empezado con el rasguño de una espina de rosa en la cara, de acuerdo con un relato común o, como sugiere otra evidencia, con una herida menor que sufrió en un bombardeo alemán. Había perdido un ojo y supuraba por todos lados a causa de la sepsis, una reacción extrema y potencialmente mortal a la infección.
Investigadores en la Universidad de Oxford, dirigidos por Howard Florey, patólogo australiano, y Ernst Chain, bioquímico que había huido de la Alemania nazi, desarrollaban un medicamento promisorio. El 12 de febrero de 1941, Alexander se convirtió en el primer paciente en recibir el…
