PARA EL BICENTENARIO DE ESTADOS UNIDOS en 1976, Japón envió como regalo 53 árboles bonsái. Muchos de ellos, incluido uno que fue plantado de origen en 1625, ahora residen en el Museo Nacional del Bonsái y Penjing, en Washington, D.C. Atender estas plantas requiere calma, concentración, paciencia y un conjunto de herramientas en miniatura. “Si no comprendes la ciencia para mantenerlos vivos, no tiene sentido entender el arte para hacerlos hermosos”, afirma Michael James, curador del museo.
1. Tamices de suelo
Las partículas de la tierra se separan por tamaño a fin de controlar la relación oxígeno-agua para diferentes especies de árboles.
2. Podadoras cóncavas
Un cortador cóncavo asegura que no queden bultos en la madera cuando se retira una rama.
3. Rastrillo
Cuando se trasplanta un bonsái, la tierra…