AL NORTE DEL CÍRCULO POLAR ÁRTICO, nuestro planeta está cubierto por una masa helada implacable –un mar, resulta–, la cual, desde hace mucho, los humanos han tratado de explorar, entender y, al final, someter. Desde nuestra persecución de los animales únicos del Ártico hasta nuestros intentos por navegar sus pasajes glaciales y nuestra obsesión por llegar a su desolado polo, hemos encontrado el Ártico irresistible e inquebrantable. Hasta ahora. Los científicos indican que, para mediados de este siglo, el incremento en las temperaturas podría despojar al Ártico de su fortaleza de hielo cada verano, lo que liberaría recursos y corredores de navegación, y al mismo tiempo incrementaría tensiones políticas, afectaría a gente y animales, y aceleraría potencialmente el cambio climático. Enviamos a escritores y fotógrafos a documentar cómo cambia esta…