TODOS DESCENDEMOS DE MIGRANTES. Nuestra especie, Homo sapiens, no evolucionó en Lahore, desde donde escribo este texto. Tampoco evolucionamos en Shanghái, Topeka, Buenos Aires, El Cairo u Oslo, donde quizá lo estés leyendo.
Incluso si vives en el valle del Rift, en África, cuna de la humanidad, junto al yacimiento donde se descubrieron los restos más antiguos de nuestra especie, tus ancestros también se desplazaron, partieron, se mudaron y se mezclaron antes de regresar al lugar donde habitas, tal como yo me fui de Lahore, viví durante décadas en Norteamérica y Europa, y regresé a la casa en la que crecieron mis abuelos y mis padres, la casa en la que pasé buena parte de mi infancia, en apariencia como nativo del lugar, pero absolutamente cambiado en virtud de mis…