Un calor inmisericorde abrasa las colinas yermas del desierto de Judea, cerca de la costa del mar Muerto.
Sin embargo, hay un frescor misericordioso en el interior de la cueva donde Randall Price se encuentra tendido boca abajo, con la mirada fija en una grieta donde, apenas el día anterior, descubrió una olla de bronce de 2000 años de antigüedad.
“Los beduinos saquearon esta cueva hace unos 40 años –informa Price, arqueólogo estadounidense y profesor de investigaciones en la Universidad Liberty de Virginia–. Por suerte para nosotros, no excavaron a gran profundidad. Tenemos la esperanza de que, si seguimos excavando, llegaremos a la veta principal”.
Cualquiera que haya oído hablar de estas célebres cuevas, próximas al asentamiento judío de Qumrán, sabe a qué veta se refiere Price. En 1947, unos…