Desde sus orígenes y hasta el día de hoy, los muros vaticanos han sido escenario de traiciones, asesinatos, envenenamientos, derrocamientos y demás maquinaciones que han convertido a este pequeño Estado, de tan solo medio centenar de edificios y treinta calles agrupadas en 44 hectáreas, en una auténtica mina generadora de grandes conspiraciones. La Edad Media y el Renacimiento fueron ricos en todo tipo de complots, pero los siglos XX y XXI tampoco se han quedado atrás. Misteriosas muertes de papas, atentados contra sus vidas, oscuros asesinatos de altos miembros de la Santa Sede, filtración de documentos secretos, mediación con grupos terroristas, patrullas vaticanas tiroteadas en mitad de Roma, manipulación de mercados financieros, blanqueo de capitales para organizaciones criminales, renuncias papales… y así un largo etcétera. Estos son sólo algunos ejemplos:…