Con sus cerebros desarrollados, sociabilidad compleja y pulgares oponibles, los primates ocuparon un lugar prominente en la cosmovisión de las culturas de Mesoamérica. Desde tiempos prehispánicos, nuestros parientes más cercanos en términos evolutivos han sido asociados con la inteligencia, la creatividad y la astronomía, y fueron comúnmente representados en los objetos, códices, murales, construcciones y calendarios del México antiguo.
“El undécimo signo que esta nación señaló para nombrar un día de su mes y para sus particulares ejercicios y para conocer el nacimiento de los hombres fue ozomatli, que quiere decir ‘mico’ o ‘mono’. A los que nacían en este signo tenían por hombres alegres, truhanes, graciosos, representadores, y ganaban su vida a ello; tendrán muchos amigos, serán cabidos entre reyes y señores, y si fuere mujer será cantora, regocijada,…