Como derivados del petróleo, los plásticos comunes son materiales cuya elaboración, consumo y larga vida útil son generadores en la emisión de gases de efecto invernadero, la contaminación de los mares y la pérdida de biodiversidad. Por ello, en años recientes, se ha incrementado el interés por desarrollar biopolímeros, que son alternativas a partir de productos de origen natural, que tienen la ventaja de ser bio-degradables, es decir, se descomponen en el medio ambiente sin dejar residuos tóxicos. Entre esos productos están la caña de azúcar, el maíz, la yuca y la cáscara de plátano.
Según estimaciones, por cada kilo de plátano se generan entre 200 y 300 gramos de cáscara, que suele ser desechada o, en el mejor de los casos, utilizada para elaborar composta. Sin embargo, la piel…