El cambio climático podría provocar una nueva serie de conflictos en una de las regiones que hasta hace unos años era ejemplo de cooperación internacional: el Ártico.
Desde que se estableció el Consejo Ártico en 1996 -un foro de naciones que, en cooperación con las comunidades indígenas locales, busca el desarrollo sostenible de la zona-, Canadá, Rusia, Noruega, Dinamarca, Islandia, Estados Unidos, Suecia y Finlandia han colaborado activamente en áreas como la ciencia, el ambiente, la sostenibilidad, la geopolítica y la economía. De ahí que este inhóspito territorio sea sede de varios laboratorios, de estaciones climáticas de importancia mundial y de la Bóveda Global de Semillas de Svalbard, que resguarda muestras de granos de importancia alimentaria para la humanidad.
Sin embargo, el rápido derretimiento del hielo provocado por el cambio…