“O TEMPORA, O MORES” CICERÓN, NOVIEMBRE, 63 A.C.
Esta locución latina ha sido traducida de muchas formas –las versiones más comunes son “¡Oh tiempos, oh costumbres!” y “¡Qué tiempos, qué costumbres!"–, pero sobre todo se emplea así, en el idioma original, como un latiguillo por lo general jocoso que denota crítica a los usos y modas del presente y añoranza de las buenas costumbres del pasado. Su origen esta en la Primera Catilinaria de Marco Tulio Cicerón: en su discurso contra Catilina, que había conspirado para asesinarlo, el orador, político y jurista romano deplora la perfidia y corrupción de su época usando la susodicha expresión, que quedó en el acervo popular y ha aparecido hasta en los álbumes de Astérix.
“ALEA JACTA EST” JULIO CÉSAR, 12 DE ENERO, 49 A.C.…
