Entre los numerosos aviones experimentales que se han utilizado para la exploración científica de las velocidades hipersónicas, sin duda destacan el Bell X-1, que sobrepasó por primera vez el Mach 1 en 1947, y el Bell X-2, que superó el Mach 3 en 1956 –durante la prueba, que costó la vida a su piloto, el capitán Apt, el aparato quedó destruido–. No obstante, el más significativo es, tal vez, el North American X-15, un avión casi espacial propulsado por un motor cohete del cual se fabricaron nada más tres unidades.
El 17 de julio de 1962, uno de ellos, manejado por Robert M. White, se convirtió en el primer vehículo tripulado hipersónico que alcanzó los 6,167 km/h, más de Mach 5, a casi 96 km de altura. En agosto de…