Jules Piccus, experto en literatura castellana medieval de la Universidad de Massachusetts, descubrió en 1967 dos códices escritos por Leonardo da Vinci que se encontraban traspapelados en la Biblioteca Nacional de España y que los expertos pensaban que se habían perdido. Uno de ellos, el denominado Códice Madrid 1, escrito tal vez entre 1492 y 1497, contiene una serie de anotaciones y dibujos de bisagras, balanzas, pesos, engranajes, resortes y maquinaria de relojes.
El Códice Madrid 2 es un cuaderno de notas que incluye croquis topográficos, arquitectura, ingeniería militar, problemas de náutica y geometría, y consideraciones acerca del vuelo de las aves. Al morir Leonardo, su íntimo amigo Francesco Melzi heredó y custodió los valiosísimos manuscritos de su maestro. Al fallecer este, su hijo vendió muchos de ellos al escultor…
