Desde que en 1922 Howard Carter descubriera la asombrosa tumba del faraón olvidado, tardó más de 10 años en excavarla, documentarla y extraer todo su tesoro. Hoy sigue fascinando su increíble historia llena de misterio y su máscara de oro, después de 3,300 años, continúa cautivando la mirada de millones de personas. Escribió Carter: “La máscara de oro batido, una bella y única muestra de la retratista antigua, tiene una expresión triste pero tranquila, evocando la juventud truncada prematuramente por la muerte”. Esta máscara es, sin duda, una de las más increíbles joyas de orfebrería jamás realizadas. Compuesta por 11 kilos de oro puro, lapislázuli, cornalina, turquesa, pasta vítrea, cuarzo y obsidiana, presenta un rostro con una elegancia inigualable. La parte de atrás contiene un texto extraído del capítulo 151…