El psiquiatra Max Jacobson, un judío alemán instalado en Manhattan, era más conocido como Miracle Max o Dr. Feelgood. Desde su consultorio, ubicado en el Upper East Side, se convirtió en el médico de muchas celebridades a las que suministraba sus mágicas inyecciones: un coctel de vitaminas, metanfetamina y otras sustancias nunca reveladas hasta ahora.
Entre sus pacientes estuvieron presidentes de Estados Unidos como Truman y John F. Kennedy y su esposa, Jacqueline. También pasaron por sus manos muchas estrellas de Hollywood como Elizabeth Taylor, Richard Burton, Marilyn Monroe, Judy Garland, Bette Davis, Lauren Bacall, Humphrey Bogart, Montgomery Clift, Yul Brynner, Frank Sinatra, Ingrid Bergman, Marlene Dietrich y Anthony Quinn, además de otros personajes como Maria Callas, Andy Warhol, Elvis Presley, Leonard Berstein o Nelson Rockefeller.
A finales de los…