Algunos términos que comparten este mismo prefijo son, por ejemplo, epidemia, epístola y epitafio. Como sabemos, una epidemia es una enfermedad contagiosa que se propaga con rapidez. Sus componentes griegos son epi-, “sobre”, y démos, “pueblo”; es decir, una afección que recae sobre la comunidad. Epístola, a su vez, está compuesta por el mismo prefijo que, en esta ocasión, significa “hacia”, y stéllein, “enviar”; términos griegos que en conjunto confieren la imagen conceptual de un escrito destinado a ser enviado. Por último, epitafio significa literalmente “sobre la tumba” porque epi- es “sobre” y táphos, “tumba”, que unidos dan sentido a la palabra que nombra las inscripciones que se colocan sobre los sepulcros.…
