Pun solo ingrediente básico: el chile. Si a éste se le añaden además otros elementos, como tomate verde o jitomate, cilantro, cebolla, ajo y sal, tendremos como resultado una salsa mexicana, esencial como acidulante y condimento de muchos de los platillos de nuestra cocina tradicional. No hay un buen antojito o un buen taco si no se encuentra acompañado de una salsa capaz de acentuar el sabor de la proteína, aminorar la proporción de lípidos, agregar un toque ácido y, sobre todo, complementar su sabor. El color brillante y llamativo proviene de los chiles, los frutos y el cilantro empleados en su elaboración, mientras que el toque picante se debe a un compuesto químico llamado capsaicina, presente en los chiles, que produce una sensación de ardor en la lengua de…
