En la pequeña isla de Aoshima Shrine se encuentra un recinto sagrado adonde acuden parejas en busca de bendiciones para su relación. Se trata del santuario sintoísta dedicado a Hoori, Príncipe de las Montañas, y a Otohime, Princesa Dragón de los Mares, según la mitología japonesa. Esta última, también conocida como Toyotamahime, era hija de Ryujin, Dios Dragón de los Mares. Su nombre, que significa “princesa del sonido” o “joya luminosa”, remite a la belleza con la cual es descrita y representada con un atuendo siempre húmedo. Sin embargo, Otohime perdía su hermosura al transformarse, bajo ciertas circunstancias, en dragón o cocodrilo –de acuerdo con distintas versiones del mito–.
Hoori, por su parte, es conocido como Hikohohodemi-no-Mikoto o Yamasachihiko. Su padre, Ninigi-no-Mikoto, era nieto de Amaterasu, diosa del Sol y…
