En una céntrica casona de Puebla, México, nació Elena Garro, hija de un español, José Antonio Garro, y una mexicana, Esperanza Navarro. Tras su nacimiento, la familia se trasladó a la capital del país y, más tarde, a Iguala, Guerrero, pueblo que a la larga dominaría los recuerdos de su niñez. Elena, su hermano José Albano y sus hermanas Devaki y Estrella recibieron su educación en casa. Fueron instruidos tanto en latín como en literatura, aunque la escritora recordaría también la afición de su padre y su tío por el ocultismo.
Entre sus principales influencias literarias, Elena mencionaba a los románticos alemanes y los clásicos españoles del Siglo de Oro, sumados a los cuentos y leyendas que les narraban a ella y sus hermanos las nanas indígenas, con quienes pasaban…
